Cuando el terreno se pone difícil y el trabajo no puede esperar, entra en escena la gama MULE de Kawasaki: vehículos de trabajo todoterreno diseñados para rendir al máximo en las condiciones más exigentes, con la misma filosofía de dureza, fiabilidad y calidad de construcción que define a toda la marca. En la gama alta, el MULE PRO-DX y el MULE PRO-DXT comparten un potente motor diésel de 993 ccy tracción 4x4 seleccionable eléctricamente con bloqueo del diferencial trasero. El PRO-DX destaca por contar con la caja de carga más grande de su categoría y dirección asistida eléctrica, mientras que el PRO-DXT añade una característica única: su capacidad de transformación en tan solo un minuto y por una sola persona, pasando de configuración de pasajeros a carga máxima. Una versatilidad que en el trabajo del campo marca la diferencia.
Para quienes buscan potencia y comodidad con motor de gasolina, el MULE PRO-FX 1000 es la solución a sus problemas: buenas prestaciones, durabilidad probada en los entornos más exigentes y un equipamiento pensado para la comodidad en jornadas largas. El MULE PRO-MX lleva un paso más allá el confort con su suspensión independiente delantera y trasera, motor monocilíndrico de 700 cc y dirección asistida eléctrica con volante ajustable en inclinación, ideal para terrenos irregulares donde la absorción de impactos marca la diferencia. Y para quienes necesitan una solución ágil y compacta sin renunciar a la capacidad de trabajo, el MULE SX 4x4 marca un estilo resistente, capacidad de carga y remolque, y un motor fiable que arranca siempre y va a todas partes. En Kawasaki trabajar duro también tiene su recompensa