¿Cómo financiar tu Kawasaki?

Queremos que comprarte una Kawasaki sea lo más fácil y cómodo posible. Consulta en tu concesionario y te propondremos la forma de financiación que mejor se adapte a tus posibilidades y tus necesidades:

  • K-Fácil. Llévate tu moto con la mejor cuota y la posibilidad de renovarla a los tres años
  • K-Credit. Un crédito como los de siempre. Alarga el plazo y ajusta la cuota a tus posibilidades
  • K-Credit Plus. Empieza pagando poco para poder hacer frente a otros pagos.

K-Credit

K-Credit

Como un crédito tradicional. Tú decides cuánto puedes dar de entrada y el resto lo financias a un plazo, que puede ser entre 3 y 7 años, para encontrar la cuota que mejor se te ajuste.

 

K-Credit Plus

En este caso, durante los primeros 24 meses pagarás una cuota mucho menor. Esto te puede ayudar si acabas de empezar a trabajar y tienes buenas perspectivas de mejora en esos dos años, o si en este momento tienes más gastos aparte de la propia compra de la moto, como pagar el carnet, equipación necesaria, etc.

K-Renting

K-Renting es la alternativa flexible a la compra de la moto. Pagas una cómoda cuota al mes y te olvidas de complicaciones:

  • Estrena moto ya y SIN ENTRADA. Tú escoges cuánto tiempo usarás la moto y los kms que harás.
  • Con todo incluido en la cuota (seguro, asistencia en carretera, gestoría, impuestos, etc.). Sin sorpresas a fin de mes.
  • Mantenimiento y Reparación de Averías Incluido. Estarás en el programa Good Times³ de Kawasaki, para que tu moto esté en las mejores manos.
  • Solo pagas si tienes la moto. Mientras tu moto esté a la espera de un recambio o pieza a sustituir, dejas de pagar la cuota.
  • ¿Por qué conformarte con una? Cambia de moto cada 2 o 3 años y prueba todas las Kawasaki que siempre has querido tener.

¿Cómo financiar tu Kawasaki?

Llévate tu Kawasaki. Elige cómo te va mejor pagarla, y a los tres años decide si quieres:

  • Llevarte una Kawasaki nueva. Estrena moto cada 3 años, pagando una cómoda cuota. Para estar siempre a la última o porque tienes nuevas necesidades.
  • Quedarte con tu moto. Podrás pagar la última cuota o financiarla para que tu bolsillo no note el cambio.
  • Devolver tu moto. Con el valor de recompra garantizado, no te tendrás que preocupar por la última cuota.