Si hay una filosofía que define a Kawasaki en el segmento naked, es que tiene nombre propio: Sugomi. Una palabra japonesa que hace referencia a la ferocidad, la presencia y una agresividad visual que intimida antes de que el motor arranque. La gama Supernaked de Kawasaki es la expresión más pura de ese concepto, con modelos que van desde la iniciación en el mundo de las motos hasta lo más extremo que se puede montar con homologación de uso en carretera.
En la cúspide absoluta se encuentran la Z H2 y la Z H2 SE, las únicas supernaked del mundo con motor Kawasaki Balanced Supercharged: una tecnología desarrollada íntegramente por KHI que ofrece una potencia brutal en un paquete sorprendentemente compacto. La versión SE añade el exclusivo sistema de suspensión KECS con tecnología Showa Skyhook y un arsenal electrónico avanzado que gestiona cada situación con precisión. Un escalón más abajo, las nuevas Z1100 y Z1100 SE llegan con un diseño Sugomi feroz e intenso, electrónica con IMU e instrumentación TFT de 5 pulgadas. La versión SE suma suspensión trasera Öhlins y frenos delanteros Brembo para dar más seguridad.
El corazón de la gama lo ocupan la Z900, la Z900 SE y la Z900 (A2), completamente equipadas con todo el carácter Sugomi y un equilibrio perfecto entre potencia y manejabilidad, disponibles también en versión homologada para carnet A2. Para quienes buscan un perfil más ágil y urbano, la nueva Z650 S debuta en 2026 con un diseño ancho y agresivo y tecnología de primer nivel en un chasis ligero y capaz, acompañada por la Z650 con control de tracción KTRC y conectividad con smartphone. Y para dar los primeros pasos con el sello Z, la Z500 y la Z500 SE ofrecen un motor bicilíndrico de 451 cc con una intensidad visual de alto nivel, mientras que la Z125 (con suspensión Uni Trak y chasis ligero) es la puerta de entrada perfecta al universo Supernaked de Kawasaki. Porque el estilo Sugomi no tiene límite de cilindrada.